“Cuanto antes se vaya más contento estaré”. El deseo de Jean Françoise Roverato, presidente de Eiffage está a punto de conocer el desenlace. El Consejo de Administración de Sacyr Vallehermoso decidirá hoy qué hacer con su participación del 33,2% en la constructora francesa Eiffage, después de casi dos años de enfrentamiento entre ambas sociedades.
El grupo español que preside Luis del Rivero invirtió hace dos años unos 1.750 millones de euros en hacerse con el 33,3% de Eiffage y convertirse en su primer accionista, si bien desde entonces no ha podido entrar en su consejo de administración ni participar en su gestión.
El origen del conflicto se remonta a la Junta General de Eiffage en 2006 cuando la Dirección francesa denegó el derecho a voto a los accionistas españoles y con ello cerraba las puertas a que la constructora española contara con representantes en el Consejo.
Un año después las maniobras de Roverato concluían en el mismo escenario. La Junta del 18 de abril de 2007 canceló los derechos de 89 accionistas por ser todos de nacionalidad española, y Sacyr se quedaba de nuevo fuera del Consejo. Del Rivero lanzó entonces un órdago y presentó una OPA sobre el 100% del capital de la constructora francesa. La comisaria europea de competencia, Neelie Kroes, aviso recientemente a las partes de que la propuesta no ponía en peligro el mercado y daba su visto bueno a la operación.
Hace unos días, la prensa francesa se hacía eco de los movimientos corporativos de Sacyr para vender el total de las acciones que posee en la francesa. Algunas informaciones apuntaban financiera Caisse des Dépots, que ya tiene un 8,5% de Eiffage, como la posible compradora.
De esta forma, el Consejo de Administración de Sacyr decidirá si dar un paso adelante y continuar con la OPA, o dar uno hacia atrás y vender su participación, eso si, con unas plusvalías de 100 millones de euros. Opción esta última que parece más probable.
El grupo español que preside Luis del Rivero invirtió hace dos años unos 1.750 millones de euros en hacerse con el 33,3% de Eiffage y convertirse en su primer accionista, si bien desde entonces no ha podido entrar en su consejo de administración ni participar en su gestión.
El origen del conflicto se remonta a la Junta General de Eiffage en 2006 cuando la Dirección francesa denegó el derecho a voto a los accionistas españoles y con ello cerraba las puertas a que la constructora española contara con representantes en el Consejo.
Un año después las maniobras de Roverato concluían en el mismo escenario. La Junta del 18 de abril de 2007 canceló los derechos de 89 accionistas por ser todos de nacionalidad española, y Sacyr se quedaba de nuevo fuera del Consejo. Del Rivero lanzó entonces un órdago y presentó una OPA sobre el 100% del capital de la constructora francesa. La comisaria europea de competencia, Neelie Kroes, aviso recientemente a las partes de que la propuesta no ponía en peligro el mercado y daba su visto bueno a la operación.
Hace unos días, la prensa francesa se hacía eco de los movimientos corporativos de Sacyr para vender el total de las acciones que posee en la francesa. Algunas informaciones apuntaban financiera Caisse des Dépots, que ya tiene un 8,5% de Eiffage, como la posible compradora.
De esta forma, el Consejo de Administración de Sacyr decidirá si dar un paso adelante y continuar con la OPA, o dar uno hacia atrás y vender su participación, eso si, con unas plusvalías de 100 millones de euros. Opción esta última que parece más probable.
